Me es difícil levantarme cada mañana, esperando que la gran oportunidad caiga del cielo, acaso no habrá otra manera de ser feliz, y para mí que es ser feliz, encuentro muchas caras, miradas contemplándose así mismas, representan un sentimiento cuando menos diferente, que quema, te enloquece, y al mínimo rechazo, sonroja y entristece, tan simple es el mecanismo que mueve el amor, tu me das algo para que yo te regrese siempre en la misma proporción, pero tal vez mi propia soledad me ciega y me provoca envidia sobre eso que yo aún no experimento, me sigo hundiendo, ¡Sálvame!, lágrimas ácidas escurren provocando heridas muy profundas en mis ojos, miro el reflejo para saber cuanto de mí aún queda, solo un vil pedazo retorcido debo ser, porque me sigo levantando, por eso mas profundo caigo, no sería mejor que acabara, de un tajo desapareciera, pero no, nunca será como lo esperas, a expensas de que trato de cambiar no hay forma de levantar esta ancla tan pesada solo, ¿otros siquiera lo habrán intentado?, yo me venzo tan fácil, y de pronto al ver que no me libero de esta situación, me quedo mirando fijamente a los otros, ¿alguna vez se habrán sentido como yo?, espero que sí, no solo porque los envidio, sino porque también sé que han encontrado un sentido, tan añorado por personas que solo tienen un teclado por donde ahogar sus penas, tal vez sería bueno probar mitigar este dolor con alcohol, o cualquier droga que olvide este suplicio, pero el simple hecho de pensar que esto me alejaría más aún de lo que añoro, recapacito, mi alma inquieta se agita, ve el mas soñado sentimiento en otro ser, un amigo fiel, me entrega su tiempo sin nada a cambio, solo cariño, aunque un poco diferente, y que se yo como es de diferente si no he experimentado con alguien y tener un un punto de partida a mi comparación, otra vez caigo, regreso al mismo punto donde antes estaba, solo esperando por aquel leve momento expresado líneas antes, fue increíble, un solo instante, tan pequeño, insignificante a cualquiera que desee medirlo, pero entre las numerosas púas que me aquejan, me doy cuenta que si tengo eso que añoro, lo encuentro en lo que conozco, que no aflora hasta que hay un punto para compararlo, mi familia me quiere, tiene que hacerlo, es parte de mí, en ella baso mis fuerzas, ahora sé que quiero sentir cuando encuentre a alguien, no sé como pensará, a que aspirará, pero estoy seguro que sí quiero que lo comparta conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario